SI NO SÉ MIRARTE, BÚSCAME AQUÍ...
Qué bien que existieras. En ese momento en el que ni yo lo hacía. Sin nada a cambio, tan sólo esperando que pudiera volver.
Qué bien que estuvieras. Cuando yo no estaba. Al sentir que el abismo era todo y todo era abismo.
Qué bien que seas. Con tanta bondad, tanta paciencia y tanto amor. Tanto, tanto amor.
Qué bien que exista el amor. Para cuando no nos amemos. Para cuando olvide que existes, que estás.
A ti, amigo, gracias. Todas.
Hace tiempo escribí ésto a una amiga en mi antiguo blog . Hoy lo recuperé y me hizo pensar ... No solemos dar las gracias por todos los regalos que recibimos. No, no aquel que me hicisteis en mi cumpleaños, o en el día de mi victoria,...¡no,no,y no!. ...Gracias por esas palabras que me hacen encontrar justo lo que yo no sé decir, gracias por esa sonrisa que declara amor, gracias por la comida que preparaste para mi con esmero, gracias por ser feliz a mi lado, gracias por recordarme que estoy equivocada, gracias por sorprenderme, gracias por aceptarme, ... gracias caballero por cederme el paso -inédito ya-, gracias señora por halagar mis ojos, gracias hermano por recordarme que sigo siendo la pequeña, gracias vecino por no ser escandaloso...
Tan sencillo. Y tan bonito.
Hace unos días acompañé a un amigo ,que encontré casualmente por la calle, a una farmacia; se encontraba débil y fuimos a tomar su tensión. Al llegar a casa recibí un mensaje suyo: " gracias por acompañarme". ¡¡Me quedé sorprendida!!. Impulsivamente le transmití la sorpresa de aquel mensaje :"es bonito que te den las gracias". Y si, supongo que pensaría que ando montada en nubes de colores, o que hice mi obra de caridad del año. Pero no es así.. tan sólo me hizo feliz oír aquella palabra. Es tan fácil...