Hace tiempo creé un blog donde drenaba todas mis soledades. Aquel día en el que resurgí de las cenizas lo releí y fue eliminado. Era tan triste, tan latente de faltas queridas...
"Querido blog" cayó en mis manos -porque son las que mantienen este aparato, pues debí decir "cayó en mi ser"- por la más auténtica de las casualidades. En él encontré historias cargadas de positividad, inteligencia y querer vivir. Me animó a volver a escribir, a compartir mi pasión. Y cargada de energía, de aires nuevos, de mucho por hacer...
Quede aquí el principio de un nuevo Abril. Abril de 2010. Y ya.